En viviendas residenciales o en countries, cada vez crece más el pedido de instalación de cercos electrificados para evitar que la ola de robos penetre en los hogares. Pero, ¿están permitidos? ¿Son letales?

Quienes se encargan de proveer el servicio de instalación de cercas electrificadas se refugian en el Código Civil y Comercial de la Nación y en el Código Penal al afirmar que éste tipo de muros es legal. Además, afirman que no son letales. Sin embargo, la Asociación Electrotécnica Argentina establece ciertas normas.

A diferencia de las alarmas convencionales, barreras infrarrojas, barreras de microondas, sensores de movimiento, cables microfónicos etc. que se activan una vez que el intruso esta adentro del predio o vivienda, los cercos eléctricos constan de un tendido de cable de acero y un electrificador que transmite pulsos de alto voltaje, pero bajo amperaje que al ser tocada genera un doloroso choque eléctrico que aturde al invasor.

Desde la empresa cordobesa DFENCE, líder en el rubro, explicaron: “los cercos, al no tener una corriente continua, no es letal. Además, cuentan con una batería que garantiza su funcionamiento ante eventuales cortes de suministro eléctrico. También cuentan con un sistema electrónico de monitoreo que activa una sirena en caso de que alguien trate de cortar la alambrada. Se puede instalar un comunicador GSM opcional para que transmita la señal de alarma vía celular. Asimismo se utilizan carteles que advierten de la presencia del alto voltaje”.

Sobre el marco legal, desde esta empresa y otras explicaron que según el Capitulo 1, Sección 3, artículo 1718 inciso C del Código Civil sobre la legítima defensa, está justificado el hecho que causa un daño para evitar un mal, actual o inminente, de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un tercero, si el peligro no se origina en un hecho suyo; el hecho se halla justificado únicamente si el mal que se evita es mayor que el que se causa.

A pesar de no estar regulados, los cercos eléctricos son cada vez más demandados.

A pesar de no estar regulados, los cercos eléctricos son cada vez más demandados.

Además, en el Título V, artículo 34 del Código Penal, se establece que no son punibles aquellos que obraren en defensa propia o de sus derechos, siempre que concurriera, entre otras, la necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla. Se entenderá que concurre esta circunstancia respecto de aquel que durante la noche rechazare el escalamiento o fractura de los cercados, paredes o entradas de su casa, o departamento habitado o de sus dependencias, cualquiera que sea el daño ocasionado al agresor.

Sin embargo, desde la Asociación Electrotécnica Argentina establecen que las cercas electrificadas deben estar instaladas de una de las dos formas siguientes:

– A una altura mínima de 2,5 m sobre el nivel de solado terminado,

– Para alturas de instalación menores a 2,5 m desde el nivel del solado, debe estar separada de la zona de público por una barrera física ciega o con aberturas.

Además, es obligatorio que estos elementos cuenten con señalización a través de carteles dedicados a tal efecto y la instalación de la cerca debe ser realizada por personas autorizadas.

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