Durante el evento, se realizaron ejercicios de conducción de situaciones de crisis. Además, la empresa organizadora se expresó acerca del papel importante que tienen las comisiones directivas.

Organizados en equipos que representaban a los distintos countries de córdoba, los trabajadores de seguridad de la empresa Watchman participaron en mesas de trabajo para resolver en tiempo real situaciones de conflictos. El encuentro tuvo lugar el viernes 22 de septiembre en el Club La Tablada y convocó además a los miembros de las diferentes comisiones directivas de la ciudad y alrededores.

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Alfredo E. Enjuto , presidente de esta empresa privada de seguridad con casa central en San Isidro y sucursales en Córdoba y Mar de Plata, destacó la importancia de la participación y compromiso que los propietarios deben tener a la hora de diseñar un plan de seguridad. “La empresa de seguridad no tiene que ser simplemente un proveedor de gente que cuide el perímetro sino un permanente asesor de las modalidades que tienen los delincuentes y de las nuevas problemáticas que van surgiendo en torno a la seguridad de los countries”, sostuvo.

Según su propuesta, no se pueden importar protocolos y modalidades implementados en otros lugares porque “no hay dos countries iguales”. Las características del country las determinan los perfiles de la gente que vive dentro y por eso es elemental el testimonio y la perspectiva de los residentes acerca de sus expectativas con el lugar, sus hábitos y sus propios límites.

Para los trabajadores y directivos de la vigilancia también supone un desafío. Enjuto admite que el 99% de las empresas de seguridad provienen de extracción militar con un método más orientado a imponer o acatar órdenes y no a generar consensos.

Los countries ya no son los mismos

La inseguridad ha ido mutando a los largo de los años. El presidente de Watchman habla del problema del delito como si se tratara de un juego de ajedrez donde el propietario mueve una pieza y el delincuente, siempre atento, avanza en función de aquel. Es que para él, un plan de seguridad es mucho más que la protección del perímetro: “El 70% de los hechos delictivos en estos lugares son perpetrados por los mismos vecinos”, sentencia. Según su punto de vista, ésta condición es relativamente nueva y tiene origen en la crisis nacional de 2001, cuando muchos propietarios pusieron en alquiler sus casas por no poder afrontar los costos. Los guardias, por su parte, no cuentan con herramientas legales para realizar los controles que se creen necesarios para controlar en mayor grado los movimientos de estos inquilinos.

Enjuto concluye con una propuesta precisa: “Hay que trabajar de forma mancomunada y conocer la problemática de cada cliente. Estoy totalmente convencido de que ésta es la fórmula del éxito. Los propietarios necesitan participar trabajando porque le interesa su entorno, porque es el hogar de sus hijos y le interesa vivir seguro”.

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