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La importancia del mantenimiento en los sistemas anti-incendios

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Contar con un sistema de detección de incendios es, además de una obligación para la habilitación de un edificio, una medida que puede salvar vidas. Pero la clave es, sin dudas, mantener actualizado, revisado e incluso limpios, cada uno de sus componentes.

Esta condición, muchas veces suele ser ignorada por quienes habitan la propiedad horizontal, e incluso, por los administradores, quienes pueden contraer responsabilidad penal, ante un incendio.

Fernando Pastorino, director de la empresa que desde hace 20 años es especialista en Higiene y Seguridad y que lleva su nombre, explica que visitar frecuentemente las instalaciones, es la única forma de garantizar que el sistema esté completamente operativo.

“El polvo del ambiente puede ser detectado como humo de incendio, por lo que si no se hace limpieza de los detectores se producen falsas alarmas”, advierte Pastorino. Si estos episodios se dan con frecuencia, el sistema de detección puede quedar inutilizado al generar dos situaciones poco deseadas:

 

–       Las reiteradas falsas alarmas, obligan a la frecuente autoevacuación de los vecinos, desgastando su confianza en el sistema.

 

–       Es habitual que los habitantes del edificio,  hartos de los ruidos y sobresaltos, desconecten la alarma, sin conocer los procedimientos correctos y corten los cables de la central provocando muchas veces, la destrucción del sistema.

 

La causa más frecuente por la que la alarma se activa innecesariamente es el humo de la cocción.

Cuando los consorcistas deciden evacuar el humo concentrado de la cocina, abriendo la puerta de salida de su departamento, los detectores toman ese humo como el proveniente de un incendio, activando las alarmas.

 

“También es común que la gente accione los pulsadores de incendio. Estos activan las sirenas y el presurizador de escaleras. El riesgo es que si no hay personal instruido en el edificio, ese equipo queda encendido hasta que el motor se quema”, señala Pastorino.

 

Además de los sensores, los trabajos periódicos incluyen la prueba del estado de baterías; la limpieza y verificación del estado de la central; la revisación de llaves, teclados y visores alfanuméricos; la sala de bombas, clave para generar la presión de agua de las mangueras y el motor que activa la presurización de las escaleras.

Pastorino cuenta con personal especializado y homologado para garantizar un servicio eficiente en el mantenimiento de cualquier sistema de detección de incendios, aun cuando éste haya sido colocado por otra empresa. La frecuencia de supervisión suele ser entre 30 y 90 días, aunque vendrá determinada por el perfil de riesgo y el tamaño del edificio.

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Erika Gordillo
Erika Gordillo
Redactora en Coterránea. Técnica en Comunicación Social.