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El retiro de los residuos domiciliarios

Todos de alguna manera más o menos consumimos residuos. Me explico mejor. Mucho de los productos perecibles o no, para consumo humano  vienen empaquetados y después de usar el empaque, este pasa a ser un residuo. Hasta aquí nada que no conozcan. Lo que si olvidamos es la cadena existente, detallo: envase – consumo - botes de basura – vertederos.

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Hace ya casi una década que en el mundo se está hablando o tomando conciencia que la cadena antes descrita terminará por acabar con los recursos renovables y porque no decirlo, también con los no renovables. Me refiero a los recursos hídricos, forestales, fósiles y energéticos. Todo lo anterior llevará en el mediano plazo a un deterioro de la “naturaleza” humana o tal vez a su extinción.

Según lo que he podido leer, una tonelada de envases de cartón necesitan, treinta mil litros de agua, cuatro mil kilos wats de energía eléctrica, por hora, y por lo menos unos 20 árboles de un buen grosor; esto es un ejemplo. Para que llenarlos de datos de cuanto se necesita para una tonelada de envases plásticos o de latas.

En mi país los residuos domiciliarios están obligados a cumplir con normativas medio ambientales, que a mi parecer, muchos administradores y copropietarios desconocen. Otros estudios señalan que un comunero, de promedio al año, arroja a la basura sin separar residuos, al menos unos cien kilos por año. En Santiago de Chile viven en comunidad unas dos millones  medio de personas, el cálculo de cuanta basura no es reciclada o separada de orgánica e inorgánica en mayúsculo

Los edificios construidos hace más de diez años, no fueron pensados para contener o separar esta carga de residuos. Los habitantes no han recibido, ni la información, ni la capacitación para hacer algo. Y se sigue botando discriminadamente

Los nuevos edificios, por que las actuales y recientes normas se los exigen, están naciendo con espacio y sala de basuras, con la idea que sus habitantes separen, vidrios, papeles, plásticos, latas y desechos electrónicos, los he visto y visitado y encuentro que lo que la inmobiliaria dispuso es insuficiente, poco accesible y lejos del usuario. Además no existe el personal interno capacitado para el manejo de estos elementos. Y para que decir del acceso para los camiones recolectores. Todo, da la impresión, que se hizo por cumplir, dejando a los futuros administradores un tremendo problema logístico que resolver.

Alguna municipalidades, las de mayores recursos, casi todas del sector oriente de nuestra capital, tienen una especie de retiro anual de escombros con vehículos especiales  de gran volumen, pero el residuo menor, el del día a día, no lo separa nadie, o peor, si alguien hace el esfuerzo de separar en el interior de su departamento, al final del día, tira todo por el shaf de basura y ahí todo junto, revuelto, se va a un vertedero

La solución sería a mi juicio que se pague para que las nacientes empresas de reciclaje domiciliario ejecuten una labor, para algunos tediosas, pero como va en este país, es la única vía viable de poder hacer dos cosas: educar al consumidor y reciclar residuos.

Así todo, queda mucho por hacer con nuestra generación, el futuro para mi, está en los niños, cambiar los malos hábitos, pereza, indiferencia nuestra, es creo yo, un esfuerzo en vano. A las futuras generaciones deberemos rendir cuenta, de nuestros excesivos e indiscriminados consumos.

Por fin en Santiago se ha prohibido el uso de bolsas plásticas, ya se ha tomado un camino, tarde, pero algo es algo. Lo que queda es no usar más envases de latas y voto por una ley que las prohíba. Si las autoridades nuestras no hacen nada que esté en este sentido, repito prohibir el uso o consumo de lo que contamina, seguro que todos seguiremos consumiendo envases contaminantes y eso marcará un futuro tóxico de aquí a unos diez años.

No habrán vertederos que puedan recibir los millones de toneladas de basura mezclada y menos nuestra tierra podrá absorber tamaña cantidad de riles, que finalmente contaminarán los suelos, las aguas y el aire.

Escribir esta columna, la verdad es que me ha dado mucho en que pensar y me he cuestionado actos y me ha hecho tomar conciencia de lo que a diario boto en el papelero de mi oficina o cuando voy por la calle de mi atiborrada ciudad. Cuando esta tarde llegue a mi departamento comenzaré a separar residuos e incentivaré a mis vecinos hacer lo mismo. Dicen  por ahí que si quieres cambios positivos para tu vida comienza hacerlo primero contigo y después trata de cambiar los hábitos de otros

Espero que esto los haga reflexionar y agradezco la oportunidad que la revista me dio, pues al buscar información sobre este tema leí mucho y aprendí mucho. Entonces no me queda más que invitarlos a ustedes a hacer lo mismo, lo que verán en internet estoy seguro los conmoverá.

Hasta una próxima oportunidad, ¡ah! les dejo un video:

Sebastian Ruiz Alsina
Sebastian Ruiz Alsinahttps://www.cgai.cl
Administrador de Copropiedades. Corredor de Propiedades, gestor Inmobiliario, gerente General de la Asociación de Gestores y Administradores Inmobiliarios CGAI Chile