InicioDestacadasLa Nueva Normalidad de los Barrios Priva...

La Nueva Normalidad de los Barrios Privados

-

La situación sanitaria que se vive de la mano del COVID-19 nos obligó a desarrollar nuevas formas de convivencia. El caso de los distintos barrios privados no es la excepción. ¿Bajo qué nuevas normas se mueven estas urbanizaciones?

Desde nuevos controles hasta diferentes modos de organización, la pandemia del Coronavirus nos obliga a reinventarnos para cuidarnos mientras seguimos con las responsabilidades del día a día. Para entrar a un barrio privado como visitante en el año 2019, sólo hacía falta contar con una autorización y nuestra identificación. Pero, ¿y ahora?

Hoy, se suman algunas complicaciones. Como lo menciona el decreto nacional, “las personas deberán permanecer en sus residencias habituales y solo podrán desplazarse para aprovisionarse de artículos de limpieza, medicamentos y alimentos y otros artículos de necesidad en los comercios esenciales y para retiro de compras autorizadas por este decreto, siempre en cercanía a sus domicilios.” Así entonces, cerrar puestos de guardia o reducir sus turnos de atención, restringir el acceso a las zonas de esparcimiento, clausurar las distintas reservas para el uso de los SUM, negar ingresos de visitas después de ciertas horas, son algunas de las medidas más fuertes que se tomaron en los barrios cerrados.


Las disposiciones que restringen las reuniones de tipo social se convierten en la mayor causa de descontento. Como es sabido, todo lo dictado en decretos y reglamentaciones del Estado es responsabilidad de cada ciudadano, por lo que se espera que se respete en el interior de cada hogar. “En realidad, las distintas multas y notificaciones se aplican en base a cada reglamento interno, lo que se puede hacer desde la Administración es observar las cuestiones del reglamento, pero no mucho más”, nos explicó Silvina, quien conforma la Administración del barrio El Bosque Club de Campo. En diálogo con ella, comentó que las distintas administraciones no funcionan como agentes de control. A la hora de denunciar contra reuniones que no responden a las permitidas por el Gobierno, el reclamo debe hacerse al COE, como en los barrios abiertos. Si lo analizamos, las denuncias contra vecinos se pueden notificar por ruidos molestos, por ejemplo, pero los vivientes no pueden esperar que estas se desactiven desde la Administración.

Una vía de contacto que tomó especial protagonismo en este último tiempo es WhatsApp. Los grupos de chat de vecinos existen desde siempre, pero el boom no había explotado hasta hace unos meses. Ahora, no sólo se trata de consultas o bienvenidas, sino que se suman los reclamos, denuncias y hasta el ofrecimiento de productos y servicios. Por un lado, las pantallas nos brindan un sentimiento de protección que antes no existía. Aquel que denuncia desde la comodidad de su casa se jacta de una seguridad que no posee quien denuncia tocando la puerta de su vecino. En la otra cara, WhatsApp funciona también como canal de acciones de compra y venta. Sean productos o servicios, el chat de vecinos le da una mano a quienes buscan una salida económica en este contexto de pandemia.

¿Qué sucedió con las actividades típicas de una comunidad?

Con respecto al funcionamiento interno de estos sectores, las distintas formas de participación social también se vieron afectadas. Como ya se conoce por decreto, “las actividades que implican un significativo aumento de la circulación de las personas, así como aquellas que se realizan en espacios cerrados, mal ventilados o que implican aglomeración de personas y no permiten respetar las medidas de distanciamiento y el uso adecuado de barbijo, conllevan alto riesgo de transmisión del virus SARS-CoV-2.” De esta forma, las típicas asambleas que han acompañado a la organización de barrios y consorcios desde siempre, se convierten ahora en encuentros virtuales. Por supuesto que esto implica un control riguroso, mayor seguimiento y verificación que responden a las lógicas de la interconectividad. Desde Coterránea entendemos la necesidad de adaptarse y hacer funcionar estos procesos, por lo que recordamos nuestro nuevo sistema de asambleas virtuales, ya aplicado en varios eventos.

Cabe destacar, que todas las medidas que se toman persiguen un mismo objetivo común: proteger la salud de todos los vecinos. Se han transitado períodos difíciles en los que la circulación estaba totalmente prohibida, y las distintas urbanizaciones tuvieron que adaptarse. Lo seguro es que, en cada etapa, las distintas administraciones acompañarán a los habitantes y protegerán su salud, siempre atentos a mantener una buena convivencia.