Cómo mantener el ladrillo a la vista

por | 22 Jun, 2018 | Consorcios

El ladrillo a la vista es elegido por muchos habitantes de countries y edificios. Sin embargo es muy importante saber cómo realizar el correcto mantenimiento para evitar daños en el mismo.

Los principales problemas que enfrenta este material son la humedad y los factores climáticos, como lluvia y viento que deterioran, quitan color y ensucian los ladrillos. La solución es usar productos hidrófugos o hidrorrepelentes que alargarán la vida útil, ya que penetran en los materiales de construcción porosos. Luego taponan los poros, las microfisuras y fisuras que existen en los materiales de construcción como la piedra, cemento, ladrillo, tejas.

Según la marca y el tamaño, estos productos tienen un valor que oscilan entre los $2500 y $3700. Además, previo a la aplicación de estos productos se puede colocar un sellador cuyo objetivo es la absorción, con un precio que ronda los $1100.

Algo muy importante es saber si este mantenimiento es un gasto ordinario o extraordinario, diferencia explicada previamente en la nota Consorcista rompe, ¿consorcio paga?. ¿Qué ocurre en countries y edificios?

Edificios

En estos, el mantenimiento contará como gasto ordinario porque son espacios comunes. La fachada es un espacio común, por ende entra en este tipo de gastos que afronta el consorcio y deben absorberlo todos.

Countries

En estos hay que tener en cuenta si la pared de ladrillo forma parte del muro de perímetro, si es así es un gasto ordinario, pero si es ladrillo del hogar lo afrontará el propietario.

Hay que tener en cuenta que los productos presentan variaciones, ya que algunos deberán diluirse en agua mientras que otros vienen listos para aplicar en la pared, eso debe consultarse antes de comprarlos.

Para manipular estos productos es necesario tomar las precauciones adecuadas. Hay que proteger manos, rostro y cuerpo porque pueden generar daños en la piel o irritar las vías respiratorias.

Antes de comenzar la limpieza, debe dejarse en condiciones la pared, es decir limpia, sin ningún tipo de mancha y sin fisuras. Luego se aplica el producto, esto puede hacerse con pincel, rodillo o también un pulverizador, pero con cuidado de que no derrame líquido.

El proceso de mantenimiento consta de distribuir dicho producto desde arriba hacia abajo evitando que se escurra. Se utilizan estos hidrófugos o hidrorrepelentes, ya que no alteran el color del ladrillo ni su brillo. Así, el ladrillo libera la humedad y no se forman manchas causadas por el producto.

Es recomendable pasar un cepillo grueso, dejar reposar unos segundos y enjuagar con mucha agua a presión, mientras se frota nuevamente con el cepillo. Repetir esto hasta que no se vean más las manchas.

De esta manera, la humedad y la lluvia no penetrarán en la pared, el ladrillo recuperará el aspecto estético agradable que caracteriza a este material, el buen estado de estos perdurará mucho tiempo y no se deteriorará.

Para saber cada cuánto es necesario hacer este mantenimiento se recomienda hacer una prueba de agua, que consiste en tirar gotas de agua sobre el ladrillo, esperar quince minutos y si las gotan permanecen allí la superficie aún se encuentra protegida. Pero si las gotas desaparecieron, debe realizarse el mantenimiento.

El tiempo que el ladrillo conserve su belleza estética dependerá de cuán expuesto se encuentre al deterioro de agentes agresivos.

Cabe aclarar que no es recomendable la aplicación de los productos para el mantenimiento en épocas de lluvia porque los poros y capilares del muro estarán embebidos de agua y no van a permitir la correcta absorción del producto.

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