Es una duda común de cualquier inquilino el saber qué es lo que le corresponde pagar a él con sus expensas. En estos casos, la palabra de los Administradores de consorcios es la que vale para la diferenciación entre un gasto ordinario y un extraordinario.

“Consulté la liquidación del mes de marzo y noté que hay un gran monto destinado al arreglo de las cañerías de agua de los departamentos 8A y 8B, ¿por qué debo pagarlo yo?” Para los administradores, es moneda corriente recibir quejas de esta índole por parte de los inquilinos.

Es aquí el punto en el que deben explicar cuáles son las áreas comunes del edificio y cuáles no o la diferencia que hay entre los gastos extraordinarios y las ordinarias.

Mariano Mirgoni es administrador. Él explicó: “en el caso del ejemplo, tendríamos que observar la causa de la rotura de la cañería. En caso que esté rota la llave de paso para el interior del departamento, corresponde al dueño de ese departamento afrontar los gastos de arreglo. Si la rotura del caño es anterior a la llave de paso, le corresponde afrontar el gasto al consorcio”.

El nuevo Código Civil y Comercial establece en su artículo 2041 que son cosas y partes necesariamente comunes: el terreno; los pasillos, vías o elementos que comunican unidades entre sí y a éstas con el exterior; los techos, azoteas, terrazas y patios solares; los cimientos, columnas, vigas portantes, muros maestros y demás estructuras, incluso las de balcones, indispensables para mantener la seguridad; los locales e instalaciones de los servicios centrales; f) las cañerías que conducen fluidos o energía en toda su extensión, y los cableados, hasta su ingreso en la unidad funcional; g) la vivienda para alojamiento del encargado; h) los ascensores, montacargas y escaleras mecánicas; i) los muros exteriores y los divisorios de unidades entre sí y con cosas y partes comunes; j) las instalaciones necesarias para el acceso y circulación de personas con discapacidad, fijas o móviles, externas a la unidad funcional, y las vías de evacuación alternativas para casos de siniestros; k) todos los artefactos o instalaciones existentes para servicios de beneficio común y l) los locales destinados a sanitarios o vestuario del personal que trabaja para el consorcio

Una vez aclaradas cuáles son las partes comunes del edificio, es necesario resaltar la estructuración de los gastos. Mirgoni expresó: “En caso de un gasto que le corresponda al consorcio, es un gasto ordinario de mantenimiento. En el caso de las cuotas extraordinarias que incluyen a los gastos de esa índole, son muy pocos los casos. Sólo se cobran cuotas extra cuando la asamblea así lo decide, como pintar la fachada del edificio”.

Consorcio rompe 4

Consorcio rompe 2

Consorcio rompe 1

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