El mito de insecticidas

por | 18 Jun, 2018 | Especialistas

Durante muchos años las empresas de control de plagas o también mal llamados “fumigadores” han utilizado insecticidas con olor e insecticidas sin olor.

Durante muchos años las empresas han tenido distintas explicaciones entre ellas: “Cuanto más olor tienen los productos, más eficaz será su resultado”

Durante años, muchos consorcistas se convencieron con esta mala información y cuando una empresa aplica un insecticida sin olor dicen: “Esta empresa usa agua”

¿Cuál es la realidad?

Los insecticidas utilizados en Salud Pública y para Uso Agrícola están formulados con principios activos, que son aquellos que producirán la muerte del insecto. En su inmensa mayoría, estas moléculas no tienen olor y en los últimos años son cada vez más seguras y selectivas.

La diferencia fundamental entre un producto para la ciudad y uno para el campo está en el resto de sus componentes: Solventes, emulsionantes, y demás elementos que sirven para la formulación.

En los productos que se usan para Salud Pública los solventes deben ser más puros, más refinados y, en algunos casos, directamente son formulaciones floables, que no tienen solvente orgánico sino agua, y el producto es inodoro.

En la actualidad hay empresas que siguen utilizando productos con olor, que es realmente innecesario, ya que la oferta de insecticidas sin olor es cada vez más amplia y con mejores resultados.

Por otra parte, entre el 10 y el 15 % de la población tiene algún problema de alergia respiratoria, dermatológica o digestiva y cualquier olor, por suave que sea, le produce síntomas de su afección.

¿Entonces por qué se utilizan?

Hay tres razones fundamentales:

– 1) Son notablemente más baratos, cuanto más olor tienen, más baratos son.

– 2) Es más fácil de convencer al consorcista, ya que la sensación de un olor fuerte inspira mayor eficacia.

– 3) Hay que atender menos unidades, porque los alérgicos, los niños y los ancianos no toleran los olores fuertes y el servicio se hace más rápido.

Las empresas serias, que piensan en la gente, en las mascotas y en el medio ambiente jamás utilizarían productos de uso agrícola en la ciudad.

Otras empresas han utilizado siempre productos para Salud Pública, aún con olor suave, para evitar explicaciones y la difícil tarea de convencer a los consorcistas.

Hoy en día, las mejores empresas del mercado están utilizando productos absolutamente inodoros ya que con ellos brindan un servicio eficiente, seguro y libre de molestias.

El uso de geles específicos para el control de hormigas y de cucarachas dentro del mobiliario nos da la posibilidad de utilizar cada día menos productos líquidos ya que sólo son necesarios para desagües y zócalos.

Los administradores deben exigir no sólo que las empresas estén habilitadas y que tengan a su personal en regla, sino que también deben solicitarles las fichas de seguridad de los productos que acostumbran usar.

Por último, recuerdo cuando en mi infancia algún compañero de colegio (y a veces yo) tirábamos bombitas de mal olor y jamás nadie se murió por esa razón. Por otra parte, leo con pesar que todos los inviernos muere gente por el monóxido de carbono … porque no lo percibe, por su falta de olor.

No se trata de más olor o menos olor, se trata de mayor o menor toxicidad, de mayor o menor incomodidad y principalmente, de mayor o menor profesionalismo de las empresas que existen en el mercado.

Lic. Héctor A. Briatore – Director Técnico Calden

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