Hacia un consenso en materia de administración de comunidades

por | 9 Abr, 2018 | Especialistas

Estimado lector de esta columna de opinión, me es grato poder escribirle a usted quien ha tomado esta revista en sus manos y se ha encontrado con más un artículo que son de su interés. Mi opinión, que a continuación expondré, se basa en años de experiencia y de observación del mercado o segmento de servicios, como es la administración de condominios a nivel país, es decir no es ajena o desconocida, que una realidad particular se puede extrapolar a la colectividad del continente americano en el cual usted y yo estamos insertados. Y paso a referirme a lo que son llamados en cada una de las leyes locales para la gobernabilidad de edificios o casas en comunidad de cada nación, los siempre cuestionables “actos de administración”, llevados a cabo por quienes tienen la responsabilidad de ejecutarlos, me refiero a los administradores internos (auto administración) y en su mayoría a los externos, personas o empresas que prestan sus servicios remunerados y que son la finalidad comentar en esta columna de opinión.

FORMACIÓN:

Ya sea porque el destino los colocó a administrar o porque fue una decisión personal muchos de los actuales administradores a nivel nacional y en parte a nivel continental, carecen de las competencias necesarias o de los conocimientos adecuados para hacerse responsable de administrar los activos patrimoniales de sus mandantes, y esto pasa hacer un gran tema a abordar por los mismos involucrados, sin no son ellos, quiénes. Hoy las autoridades se están fijando cada vez más en ellos y, valga la redundancia, cada vez más dictan normas, decretos, anexos a las leyes para controlar y exigirles a los administradores más obligaciones y tareas a cumplir y en último caso , pero no menos preocupante, vemos, escuchamos y leímos en la prensa escrita o la televisión, al menos una vez por semana, denuncias por parte de los copropietarios contra los administradores por alguna razón u otra, ya sea respaldada por hechos concretos o tan simplemente por un disparo a ciegas en contra de esta actividad, que es una de las más reguladas, por lo que he podido conocer en mis años de experiencia, y comparándolas con otras muy cercanas o relacionadas de algún modo a este sector inmobiliario.

SOLUCIÓN:

En mi opinión, son los dueños de departamentos, oficinas, centros comerciales, casas, todas las anteriores que vivan o trabajen en comunidad los llamados a elevar el nivel de esta profesión y digo esto, pues estas personas deben ser las más interesadas en contratar los servicios profesionales de un buen administrador, y exigir que este tenga cursos de formación como administrador, talleres de especialización, etc, pero no tan sólo él , sino además quienes lo acompañen en la administración, es decir, los colaboradores de su oficina administradora, así todos alineados en un plan de ejecución profesional podrán dar a la comunidad en general descrita más arriba, un servicio de calidad. La capacitación continua del profesional de la administración es una obligación para quienes están en este mercado de la gestión y administración inmobiliaria. El siguiente paso importante es que cada uno de ellos debe estar asociado a alguna entidad gremial que los agrupe y lidere en cuanto a su formación y vele por sus derechos y obligaciones ante las comunidades. Pero el más importante de todos, a mi juicio, es el autocontrol y exigencia que internamente se debe hacer cada uno de estos profesionales, y de paso contribuir a que la actividad prosiga y prospere teniendo siempre como norte el bienestar colectivo en una sociedad cada vez más demándate, exigente, comunicada y desconfiada.

PARA TERMINAR

Invito a los administradores o a quienes ejercen los actos de administración de una comunidad a no desmotivarse por los problemas que a diario los aquejan, no existe actividad alguna que no tenga sus cosas buenas o malas, pero está en cada uno de nosotros la posibilidad de producir cambios, y que estos sean positivos. Este es el momento y época en que deberemos irnos adaptando más rápidamente a los cambios continuos, a una mayor densidad poblacional en las urbes, a personas que por primera vez, tal vez, vivan o trabajen en comunidad, en fin, serán muchos los factores que afectarán este ejercicio de la administración de copropiedades y el llamado es ahora a hacerse una pregunta interna: ¿Estoy lo suficientemente preparado para ejercer? La respuesta obviamente será interna, pero al escucharla capaz que no sea la que quisiéramos escuchar, entonces, por qué no hacer algo desde ya y pensemos de manera seria en un cambio drástico a los que hoy se hace y decidamos poner en marcha los principios básicos comentados en el párrafo anterior. Dejo abierta esta columna a los queridos lectores que quieran debatir sobre lo expuesto, pues creo que en la crítica propositiva se basará el futuro de la actividad.

 

Sebastián Ruiz Alsina

Administrador de Copropiedades

Corredor de Propiedades

Gestor Inmobiliario

Gerente General de la Asociación de Gestores y Administradores Inmobiliarios CGAI Chile ( www.cgai.cl)

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