¿Seguridad en un country?

7 May, 2018 | De nuestros lectores

Estimados: soy la propietaria de un lote en un country de la zona oeste de Córdoba.

En Abril, luego de pagar a los albañiles que están construyendo mi casa, dejé la bicicleta (marca Venzo, rodado 20, blanca y roja) de uno de mis hijos dentro del baño químico que se encuentra dentro del lote, con la puerta cerrada y el pasador colocado, asegurándolo con alambre.

A las pocas horas, cuando la fui a buscar, me doy con la ingrata noticia de que la misma no se encontraba donde la había dejado. Evidentemente la hurtaron.

Me acerqué a la guardia y no supieron darme ninguna respuesta. La noticia los tomó totalmente de sorpresa.

Frente a esta situación, hice la denuncia en la Unidad Judicial Nº 22, ubicada en calle Duarte Quirós, de la que tomó conocimiento la Fiscalía de Instrucción del Distrito 1, Turno 4.

Por su parte, la gente de seguridad me indicó que volviera para comunicarme con el dueño de la empresa. Volví el lunes tal como me indicaron y el personal de seguridad no tenía ninguna novedad para darme y tampoco me ofrecieron hablar con el dueño de la empresa.

Esta experiencia ha provocado distintos sentimientos en mi persona, a saber:

1) me percato que los guardias de seguridad no tenían noción de lo acontecido. No se sabe si la bicicleta fue sacada del barrio a través del ingreso (en cuyo caso fallaron los controles). No se sabe si entró gente ajena al barrio y por dónde habrían retirado el rodado, ni por dónde habrían salido los ladrones (falla total de seguridad), lo cual es gravísimo. Que no se pueda establecer si sujetos ajenos han estado merodeando por el barrio, por dónde se han desplazado, qué han hecho…no ha quedado nada registrado. Estamos ante una vulnerabilidad máxima.

2) A partir de ello, concluyo acerca del escaso de nivel tecnológico en materia de seguridad que tiene el barrio. No existen cámaras de seguridad en todo el perímetro que colinda con los militares. De todos estos metros lineales, más de la mitad está cubierto por yuyos que superan los 2 metros de altura y la otra mitad está constituida por construcciones en estado de abandono, donde casi no se ven guardias militares (lo cual dista de ser una zona protegida y segura, como el colectivo de la gente cree por ser “zona militar”). El barrio vecino al nuestro sí posee cámaras de seguridad a lo largo del cerco que colinda con los militares. Además de contar el tejido de alambre, con sensores que detectan cortes o movimientos en el mismo. Parece que se han olvidado de monitorear y tomar medidas preventivas con relación a los cerca de 400 metros de alambrado perimetral que linda con el Ejército.

Todas las medidas parecen destinarse a la entrada y a la zona de la plaza del barrio. Siento que los demás vecinos, no estamos en igualdad de condiciones (en cuanto al cuidado y vigilancia me refiero).

3) Me he sentido invadida por un gran pesar y desilusión al ser víctima de un hurto, antes de siquiera mudarme. Justamente cuando uno lo que busca en este tipo de barrios es seguridad. Me permito aclarar que no soy una ilusa que cree que por vivir en un barrio cerrado no va a pasarme nada malo, pero este nivel de desamparo, tampoco me lo imaginé jamás.

Vale también resaltar que no es que he dejado la bicicleta “tirada” en la calle. La misma no estaba a la vista de nadie. Quedó dentro del perímetro de mi lote (que está totalmente cerrado por la media sombra) y a su vez, dentro del baño químico, cuya puerta se encontraba cerrada (sin candado). Es decir que primero se ha violado mi propiedad privada y luego se hurtó la bicicleta.

A mi modo de apreciar la situación, entiendo que la situación en la que nos encontramos como vecinos es grave (no tanto por el valor económico de la pérdida). Siento que estamos en un estado de indefensión casi absoluto. Una imposibilidad de tomar conocimiento con lo acontecido por falta de cámaras de seguridad, como así también de otros medios (más personal que realice rondines, en medios más acordes: lo efectúan caminando o en una bicicleta, en vez de una moto que les de mayor velocidad en caso de así requerirlo).

Estoy al tanto que se produjeron otros robos y hurtos en barrios, pero por lo menos en esos barrios se detectó a los malhechores, se los siguió, sus caras están registradas en las cámaras de seguridad.

Por más que no se haya recuperado lo sustraído, los investigadores cuentan con elementos para analizar lo acontecido y tomar medidas. En mi caso, aparentemente, no hay ningún elemento que se pueda aportar. Hay un desconocimiento total. Una desprotección supina.

En mi humilde opinión, creo que es el momento de tomar medidas para luego no lamentar pérdidas mayores, ni hechos mucho más graves. En el barrio hay muchos niños que juegan tranquilamente en las calles. Muchas familias que creen que están a salvo de cualquier hecho delictivo y está claro que no es así.

Siento firmemente que debemos exigir mayores medidas a la empresa que presta el servicio de seguridad: instalación de cámaras de seguridad que cubran el perímetro que colinda con los militares, sensores en el tejido de alambre, mayor presencia en los rondines, vehículos adecuados para realizarlos y todas aquellas disposiciones que personal especializado en la materia estime convenientes.

Aprovecho la oportunidad para saludarlo atte.

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